Respirar y morir

Respirar y morir: ¿desde cuándo son sinónimos?
por Mercedes Pla
mema@theh2project.com

A ver, a ver… ¿por dónde empiezo? Remontémonos al año 1824 porque, para sorpresa de muchos, ese año sucedió algo que cambió el estilo de vida de mucha gente: el primer vehículo automotor -más conocido como automóvil- salió a recorrer las calles. Con el transcurrir de la historia, el automóvil fue evolucionando externa e internamente (¡gracias a Dios!); pero también evolucionó en el empleo de combustible, desde  el vapor de agua hasta los derivados del petróleo.

¿Qué sabemos del petróleo? Mucho y nada al mismo tiempo. En mi caso y hasta no hace mucho, el petróleo (nafta, gasolina, etc.) era sólo lo que necesitaba mi automóvil para llevarme por las calles de la ciudad y alrededores. Hoy, no es sólo eso. La situación cambió y me gustaría que sepan por qué. Ojalá que lo que muestro a continuación los sorprenda tanto como a mí y los lleve a actuar. Ya no es tiempo de leer, sorprenderse y seguir haciendo lo mismo. Dejemos de pensar soluciones e implementemos las que ya existen. En realidad, las que existen desde siempre pero que lamentablemente los intereses mundiales y nuestra comodidad nos han hecho dejar de lado.

Ahí va… ¿Desde cuándo respirar pasó a ser algo negativo? (ver Salud vs Petróleo)

La contaminación ambiental ha incrementado notablemente en los últimos años y constituye uno de los problemas más serios que enfrentamos los seres humanos. Cinco son los lugares que más llaman la atención: Pekín, Ciudad de México, Río de Janeiro, Seúl y Shanghai. Sin embargo, la mayoría de las ciudades tienen problemas referidos a la polución atmosférica. En 1998, a través de un estudio realizado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), se llegó a la conclusión de que más de 600 millones de personas viven en zonas urbanas en las que se superan los niveles permitidos de dióxido de azufre y de que más de 1.250 millones lo hacen en ciudades con niveles inaceptables de partículas en suspensión.


Hoy se sabe que:

La mayoría de los automóviles funcionan a gasolina o a diesel que son derivados del petróleo. A nivel mundial, los motores de los autos consumen un tercio de las reservas mundiales de petróleo. La prospección de petróleo implica modificación del habitat, derrames accidentales, contaminación atmosférica y contaminación del agua; grandes emisiones de dióxido de carbono, abusos humanitarios y guerras.




El motor de los automóviles resulta ser la fuente más grande de polución, contribuye con un 14% del total de las emisiones mundiales de dióxido de carbono. Y esto debido a que quema combustibles fósiles. (Sumen a eso las emisiones provenientes de la exploración, transporte, refinamiento y distribución del petróleo y este número sube del 15 al 20% del total de emisiones mundiales).
 
El automóvil americano promedio emite 112 kilos de dióxido de carbono a la atmósfera, con un tanque de 15 galones de gasolina. El automóvil europeo promedio produce más de 4 toneladas de dióxido de carbono por año.


 
La ciudad de Buenos Aires, en Argentina, presenta altísimas tasas de monóxido de carbono en el aire: hasta 14 partes por millón, mientras que el máximo tolerado por la OMS no excede las 9 partes por millón.  Por cada mil vehículos en circulación, la atmósfera se carga con 200 kilos de óxido nítrico, 400 kilos de hidrocarburos y 3000 kilos de dióxido de carbono. Si se considera que cada semana, de lunes a viernes, la circulación de automotores en Buenos Aires supera la cifra de 4 millones de vehículos, podemos comprender la magnitud del problema.
 
En el año 2004, durante el día “sin automóviles” en Montreal, Canadá, las mediciones tomadas mostraron un 90% de reducción en el nivel de monóxido de nitrógeno (NO) y un 100% de reducción en el nivel de monóxido de carbono (CO) dentro del área de tráfico vehicular. También, una reducción de 38% en el nivel de contaminación auditiva.
 
En Lima, Perú, específicamente en la avenida Abancay, en 2 horas se rebalsan los niveles de contaminación permitidos a la industria para un día completo.
 
En un solo día en Atenas el smog puede matar a 8 personas y hospitalizar a 200.
 
7 de cada 10 niños en la ciudad de México padecen de retrasos en el desarrollo debido al envenenamiento por plomo producido por nuestros automóviles.

 
Los niños estadounidenses de entre 6 meses y 5 años de edad tienen 30 veces más plomo en la sangre que lo normal (una media de 16 microgramos por decilitro).
 
Se estima que el transporte es responsable del 20-25% de todas las emisiones de gases que producen el efecto invernadero.


 
Un informe de la OMS (Organizacióm Mundial de la Salud) muestra que la polución del aire producida por automóviles únicamente en Austria, Suiza y Francia  causa 21 000 muertes prematuras por año debido a dificultades respiratorias y cardíacas; una cifra mayor que el total de muertes anuales de los tres países sumados por accidentes de tránsito.
 
En 1991 el informe sobre derrames anuales de petróleo señala que en todo el mundo 31.75 millones de galones (alrededor de 100 000 toneladas) fueron derramados en 1990. Y en 1989, ¡el doble de eso! La mitad provino de 3 importantes derrames: el del Exxon (10.7 millones de galones en Prince William Sound en marzo de 1989), el del Kharrg 5 (20 millones de galones en la costa de Marruecos en diciembre de 1989) y el del Aragon (7.35 millones de galones en Madeira en diciembre de 1989).

 
El humo del caño de escape produce lluvia ácida, polución, cáncer, envenenamiento y una enorme variedad de enfermedades respiratorias y bronquiales. El automóvil promedio produce un coctel de más de 1000 contaminantes.
 
Mema regresó a Buenos Aires
Luego de 2 meses de aventuras y trabajo duro, Mema regresó a Buenos Aires. Gracias por todo el apoyo brindado. Nos veremos pronto;-)
 
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15 July 2010
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